En este 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres reafirmamos con convicción nuestro compromiso con la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres, un principio democrático irrenunciable y un pilar fundamental de una sociedad justa, libre y cohesionada.
Hoy levantamos la voz con firmeza para defender y reivindicar la igualdad, en un contexto en el que su discurso está siendo desplazado y cuestionado en los medios de comunicación, en las redes sociales y, de forma alarmante, en los espacios cotidianos de relación humana.
Como ya ha ocurrido en otros momentos de la historia ante los avances de la igualdad, asistimos hoy al auge de un movimiento antifeminista que se expresa en discursos reaccionarios y misóginos. Narrativas que buscan cuestionar conquistas fundamentales, sembrar confusión y deslegitimar la existencia misma de la violencia machista. Los discursos antifeministas constituyen una ofensiva política organizada colectivamente y como tal, no pueden aceptarse como una opinión más en el debate público.
Más allá de discursos negacionistas, las voces reaccionarias defienden que el feminismo ha ido demasiado lejos. ¿Cómo se puede decir que el feminismo ha ido demasiado lejos cuando todavía sufrimos la brecha salarial, la precarización de los sectores feminizados o los asesinatos machistas? Esto demuestra que debemos seguir luchando para erradicar las desigualdades y las relaciones estructurales de poder. Estos discursos tienen consecuencias reales y la historia nos recuerda que los retrocesos en derechos no empiezan de forma abrupta, sino normalizando, desinformando y cuestionando principios básicos como la igualdad y la dignidad humana. Por eso, es nuestro deber institucional actuar con responsabilidad.
La defensa de la igualdad no es una opción ni una ideología: es un derecho humano universal, reconocido y protegido. Un derecho conquistado a través de décadas de lucha y acción colectiva de mujeres, movimiento feminista, organizaciones, instituciones y personas aliadas que han trabajado para erradicar la discriminación, ampliar libertades y garantizar oportunidades para todas las personas.
Reivindicamos una sociedad que eduque en igualdad, libre de estereotipos y basada en relaciones de respeto, libertad y dignidad; una sociedad que reconozca escuche y acompañe a las víctimas y supervivientes de la violencia machista. Defender la igualdad implica confrontar activamente esos discursos y prácticas que reproducen la dominación patriarcal y social. Decimos alto y claro que sin igualdad no hay democracia plena, y que sin erradicar la violencia machista, no habrá libertad para todas y todos.
Por ello, el Ayuntamiento de Tolosa se reafirma en los siguientes compromisos:
- Presentar el II Protocolo Interinstitucional para la correcta atención a las víctimas de violencia machista.
- En la misma línea, crear protocolos de atención y coordinación en los edificios públicos municipales.
- Continuar con la organización de espacios de aprendizaje y empoderamiento, así como compartir espacios de poder, en toda su diversidad y con perspectiva interseccional, para garantizar la presencia de las mujeres.
- Seguir promoviendo la Andragora, Tolosaldeko Emakumeen Etxea, y con ello, reconocer la aportación y el trabajo realizado por el Movimiento Feminista para conseguir una sociedad justa e igualitaria.
- Continuar avanzando en el proceso iniciado en materia de cuidados.
- Elaborar planes sectoriales y estratégicos para la integración de la perspectiva de género en el Ayuntamiento de Tolosa.
También hacemos un llamamiento a la ciudadanía para que se sume a la manifestación que tendrá lugar el 8 de marzo, Día Internacional de las Mujeres; bajo el lema "Otro mundo desde el feminismo. Frente a los sistemas de dominación: lucha y organización ", partirá a las 19:00 horas desde la plaza del Triángulo.
Además, animamos a la ciudadanía a participar en la campaña "Completemos el callejero de Tolosa: visibilizando a las mujeres". Como ocurre en muchos pueblos, el callejero de Tolosa muestra una brecha de género evidente. En el caso de calles con nombres de una persona concreta, por ejemplo, el desequilibrio es evidente: quince hombres y una mujer.
Así que llamamos a la ciudadanía a proponer nombres de mujeres, nombres de trabajos y desempeñados por mujeres, nombres de días de reivindicación en defensa de los derechos de las mujeres… Del 8 al 30 de marzo a través de la plataforma Erabaki.